viernes, 29 de julio de 2022

Verano 2022: Basilea-Madrid

Poco mas que contar, nos despertamos, desayunamos algo ligero y me adelante a la estación a empacar todo. Tami y las niñas me alcanzaron allí y después cargamos al caja a la parada del autobús unos metros y para al aeropuerto. Aproveche para hacer unas fotos del super parking de bicis...


Realmente, además de parking es como un super nudo subterráneo que puedes utilizar para evitar los semáforos y cruces de superficie, así que tiene su trafico.

La sorpresa fue que al llegar al aeropuerto nos pesaron la caja y se pasaba un par de kilos, nos hicieron sacar cosas, eso no parece nada complejo, el tema que que ya la había cerrado a consciencia... menos mal que me quede con cinta de sobra por si acaso.... esa experiencia de los aeropuertos...


Total, que volvimos a pasar por la zona de maquillaje y nos perfumamos un poco para llegar guapos a Madrid.

La conclusión del viaje es que lo hemos pasado muy bien, es la tercera vez que viajamos por esta zona y siempre concluimos con que esta muy bien para hacer estos viajes, la ruta fue fácil, bien asfaltada, segura, cómoda y nos ha permitido hacer nuestro planning de combinar bici, ciudades, zoológico, parque acuático o parque de atracciones, además de homenaje de helados y cervezotas!

Este viaje ha sido el primero que hemos hecho acompañados, con Noe, Ana y Felipe, los tocinos, han sido geniales, lo pasamos muy bien con ellos, hemos estado muy a gusto y tranquilos para planificar y llevar el día a día. Ana es una super organizadora de viajes, además fotógrafa y Felipe es organizado y con iniciativa para avanzar y resolver situaciones. Para un viaje de estas características es muy importante estar en la misma onda y esto lo hemos cumplido perfectamente, ha sido un gusto compartir este viaje con ellos, muchas gracias. 

Y para las niñas ha sido muy bueno porque han tenido su momento de jugar juntas y hablar de sus cosas y que la bici no se volviera una pesadilla, que ha no digo que siempre todo fuera perfecto, pero se ayudaban las unas a las otras. 

Conclusión, que encantados de repetir por un sitio nuevo, ya veremos que se nos ocurre para 2023.

Besos y abrazos, Laia, Mei, Tami & Dani



jueves, 28 de julio de 2022

Verano 2022. Dia 10: Bad Sackingen-Basel. 39 kms, Ac: 277 kms

Nos levantamos con calma, ultimo día de bici, desayuno en la terraza para los últimos kilómetros de esta aventura 2022.

Hoy toca pedalear hasta Basilea, sabemos que las entradas o salidas de las grandes ciudades suelen ser difíciles. Intentamos tirar rápido para llegar a buena hora para comer, devolver las bicis y darnos el ultimo paseo y homenaje, con cuidado que volvemos al país de los sablazos "Remember, this  is Switzerland".

Mucho calor y algo de viento en contra, como el día anterior, pero llegamos a la frontera donde había un Aldi, parada obligatoria a por bebidas frías, que no había, así que compramos hielo granizado, un par de botellas de agua y bebidas para meter el hielo y hacer la mezcla de zumo con agua con gas. Nos fuimos al parque donde las esclusas del Rin, vimos como funcionaban, bajando subiendo barcos a través del canal, es increíble que el sistema hidráulico suba y baje esos barcos unos 15-20 metros, todo de manera silenciosa.

Laia por fin pudo pedalear un rato con la bici de Noe, tenia ganas de probar esa bici, quizás grande para su tamaño, no había mas pequeñas y no teníamos como llevarla en el caso de que se cansase, así que para este viaje wehoo, en el siguiente ya veremos.

Después fuimos a dejar las bicis, todo ok, y a planear como íbamos hacer la operación llevar de nuevo la caja del hostal al aeropuerto. Se nos ocurrió dejar el wehoo tal cual en el parking de bicicletas junto con 3 alforjas con ropa que y materiales que ya no íbamos a usar, y llevarnos una con ropa limpia para ducharnos y vestirnos para el día siguiente, de esa forma iríamos ligeros hasta el hostal y de vuelta a la estación para coger el bus al aeropuerto. Felipe, Ana y Noe se quedaban un par de días mas en Basile, así que esa noche nos acompañaron a dar un paseo hasta el hostal y después ir a cenar, como no, despedida de cervezas y kebab.


Nos quedamos en el mismo hostal de cuando llegamos, un ambiente peculiar, hoy había clases de baile de salón en una de las naves...

Después de cenar regresamos al albergue, arreglamos la caja del wehoo y nos dimos una ducha, con la agradable sorpresa de que no teníamos toallas para secarnos, asique bueno, esperar a secarnos al natural y a dormir!


Besos y abrazos, Laia, Mei, Tami & Dani

miércoles, 27 de julio de 2022

Verano 2022: Dia 9: Waldshut-Bad Sackingeim. 38kms, Ac: 238 kms

Después de un buen desayuno, salimos y volvimos a pasar por el centro del pueblo hasta llegar al carril y el río. A los pocos kilómetros vimos la señal de Reihn camp, donde la lluvia nos atrapó el primer día de nuestro primer viaje en bici con niñas, hace 9 años, que alegría volver a pasar por ahí, que recuerdos de la pequeña Mei, rubia con el pelo corto.

Volvimos a contemplar el enorme caudal del Rin, recordamos los sitios donde paramos, donde nos dimos un baño, porque en aquel verano de 2013 también hubo un ola de calor.

Paramos a hacer unas fotos en el puente que une Alemania con Suiza e hicimos el sprint final hasta el destino para llegar a comer.

Después fuimos al apartamento, lavamos ropa y salimos a dar un paseo por el pueblo que es muy agradable con sus calles empedradas y peatonales. Visitamos el puente cubierto más largo de Europa, hicimos fotos por ahí, otro helado, pasamos al súper para cenar en casa y listo, otro día mas en este viaje de 2022.


Besos y abrazos, Laia, Mei, Tami & Dani.

martes, 26 de julio de 2022

Verano 2022: Dia 8. Boondorf-Waldshut. 54 kms, Ac: 200 kms

Hoy es la etapa más larga del viaje, 54 kms, toca subir de nuevo a Boondorf y luego 16kms de bajada por carretera, sin trafico y en buen estado, pero cuesta abajo por carretera. Al final de la bajada volvíamos a llanear por una pista con viento en contra, y de nuevo con hambre.

Fue una etapa dura, pero las niñas aguantaron súper bien. Un poco de todo, paisajes, campos de cereales, pinos, valles, desfiladero, río...

Antes de llegar a Waldshut, empecé a ver carteles de DEKRA, mi nuevo trabajo, y así en un recóndito pueblo de la selva negra, allí encontramos una estación de ITV. En el siguiente pueblo decidimos para a comer algo, de nuevo un buen Kebab, esta vez sin cervezas.

Llegamos a Walshut y paseamos por el centro, tiene un calle empedrada peatonal, con toldos en los techos de los edificios para dar algo de sombra, eso le da un colorido a la calle muy curioso. Nos tomamos un helado, las chicas entraron a cotillear las tiendas y Felipe y yo nos quedamos a averiguar como llegábamos al hostal que estaba la salida del pueblo en una zona un poco remota.

Llegamos al Hotel y sorpresa, la reserva de booking de nuevo está mal, los del hotel súper majos colaboraron y los de booking también, finalmente nos arreglamos con 3 camas para los 4. El hotel está un poco en decadencia, es tarde y no hay nada alrededor, los del hotel nos hacen una cena, menos mal. Nos cuentan que alquilan 12 habitaciones únicamente y que los dueños no quieren invertir en mejoras, una pena, así es difícil.

Besos y abrazos, Laia, Mei, Tami & Dani.

lunes, 25 de julio de 2022

Verano 2022: Dia 7. Titisee-Boondorf. 34kms Ac: 146 kms

Nos despedimos del hotel Maske, empezamos una zona rompe piernas, pasando por pequeñas urbanizaciones y casas, hasta que de repente nos metimos en el bosque y había que subir durante un rato y llegamos a una especia de mesta alta donde bordeamos un pequeño desfiladero para luego volver a bajar. Las vistas eran bonitas y allí en lo alto había un conjunto de casas, pero sin un lugar atractivo para parar a comer o tomar algo, así que continuamos hacia la bajada.

Y allí en el valle de abajo, descubrimos una zona donde “curan” los árboles que cortan para sacar madera, resulta que los cortan y apilan y los riegan para que con esa humedad no se sequen tan rápido y se hagan más rígidos, curiosa técnica. Por supuesto que las niñas se dedicaron a pasar por la zona de aspersores para refrescarse.

Después de un rato de calor y pedaleo, más o menos cerca del destino, ya con hambre, subiendo una cuesta y entrando en las afueras del pueblo, nos encontramos de frente con una caseta autoservicio de refrescos, helados y cervezas frías a la sombra, con banquitos y mesitas, un placer hacer una parada así.


Continuamos hacia Boondorf, con la idea de comer, pero llegamos tarde y nos quedaba únicamente el súper, que además era restaurante y tenía unos menús estupendos, donde tomamos d postre una estupenda ración de la autentica tarta de la Selva Negra.

El pueblo era una calle, nada que ver, feo, desabrido, así que después de comer aprovechamos e hicimos el súper para cenar y desayunar, tenía barra de sushi, así que venga, marchando una de cervezas, ensalada, fruta, huevos y fiambre.


El alojamiento estaba al final de una bajada por el bosque, llegamos a una casa familiar con un granero rehabilitado, una chulada de sitio.

Las niñas jugaron fuera y nosotros tomamos unas cervezas con platica, súper agosto todos. Después cena sushi y ensalada, nos daba pena no poder disfrutar mas días de este sitio, pero pues mañana nos toca subir esas cuesta que bajamos para llegar aquí solo pensarlo nos dejaba cansado.


Besos y abrazos, Laia, Mei, Tami & Dani


domingo, 24 de julio de 2022

Verano 2022: Dia 6. Paseo alrededor del Titisee. 14 kms, Ac: 112 Kms

El plan de hoy es relax, nos levantamos temprano, bajamos a desayunar con nuestras Masken, Masken, un desayuno justito, no podía ser de otra forma, el tema es que el precio del hotel es elevado comparado con la calidad del servicio, pero como no hay mas opción en la zona, pues abusan...

Volviendo la tema, el plan para hoy es dar un rodeo al lago, ir a la playa, darnos unos baños y vagabundear un poco por la zona, sencillo.


Las chicas se quejaron un poco, hoy no les apetecía pedalear, el paseo era corto, rodear el lago por la pista que te lleva la camping y después enlazar un tramo de carretera que te lleva la playa y el parque. Así que después de pedalear un rato y contemplar el lago desde distintos llegamos a la playa, nos tumbamos en el césped, charlamos, comentamos la jugada con los que iban llegando y al cabo de un rato, al agua!

A la hora de comer fuimos al pueblo, tardaron años en traer la comida y las Chiquis se impacientaron porque era tarde y tenían hambre, como habían llegado autobuses de turistas, los pocos restaurantes que hay se llenaron rápidamente.


Así que después de comer, oooootro helado y bajamos al lago. Visto lo que paso a l hora de comer se nos ocurrió reservar para la cena y así no agobiarnos. En el pueblo había un libanes que tenia buena pinta y se nos antojaba probar. Tami se acerco para reservar y nosotros mientras preguntamos cuanto constaba un patín para darnos un paseo y chapuzón en el centro del lago.


Después las chicas nos pidieron montar en la noria, pero accedimos después de comprometerse  no quejarse mas el resto del viaje, un pacto es un pacto, así que venga, que todo sea por una convivencia agradable.

Y así nos llego la hora de cenar y vamos al libanes, a pesar de haber reservado, nos dice que casi no le queda comida!!! así que hizo lo que pudo con lo que tenia, estaba bueno, pero escaso, no diría que nos quedamos con hambre, mas bien nos quedamos con ganas de probar las cosas que había en la carta.

Total que de vuelta a nuestro hotel, por la mañana le dijimos que la tele no funcionaba que si la podían arreglar. Ni caso, ni nos hicieron la habitación. En fin que mal servicio y que antipáticos.

Besos y abrazos, Laia, Mei, Tami & Dani.

sábado, 23 de julio de 2022

Verano 2022: Día 5. Freiburg-Titisee 16kms. Ac: 98kms

Nos levantamos con calma, hicimos alforjas y salimos del albergue directos a un súper para comprar desayuno y comida por si acaso no llegábamos a tiempo o decidíamos hacer un picnic en El lago. La salida del hostal tenia cierto tráfico, porque pedaleábamos por las calles del barrio las cuales tenían cierto trafico. En un punto tocaba cruzar las vías del tranvía y los pasos para peatones eran muy pequeños y con forma de barreras entrelazadas. Pasamos un momento de estrés por que el wehoo era complicado pasarlo por esas barreras y el tiempo del semáforo era escaso para hacer esa maniobra, así que se nos echó el tiempo encima y nos quedamos atrapados en la zona para peatones con el wehoo y Laia pisando las vías, menos mal que el tranvía freno y nos esperó para poder salir de ese sitio, pero ver que venía y que los coches no paraban fue un momento tenso…Pedaleando paralelo al río encontramos un sitio con césped donde desayunar.

Después retomamos y continuamos pedaleando por el carril bici rumbo al tren. La salida de la ciudad era muy agradable, pedaleando por carril bici asfaltado entre el rio y campos de deporte donde había muchas familias animando los diferentes partidos de sus hijos. Se respiraba un clima de relax y vida sana.

El plan de hoy consistía en llegar a la estación del tren que nos subía al lago Titisee, pues hacerlo en bici era bastante duro y preferimos simplificar. Llegamos a tiempo y cargamos todo rápidamente en el tren, sin problemas.


Llegamos a Titisee y fuimos al lago, tenía una agradable zona de playa, con un césped a la sombra, hicimos un medio picnic, descansamos y Felipe se dio un baño. Volvimos a la plaza del pueblo para tomarnos otro aiscafe, y curiosear de las tiendas. En eso que vi una que hacia relojes de cucu, recuerdo que nosotros teníamos uno, no se donde lo compraron mis padres, pero recuerdo que yo era pequeño, unos 8-9 años y primero estaba en la habitación de la tele en Ensenada y después en nuestra cocina en Madrid. De pequeño jugaba con mi hermano a dispararle al pajarillo cuando salía a anunciar la hora o la media hora. Después en Madrid, me delataba a que hora llegaba por las noches, porque se oía en toda la casa y asociabas el ruido de la puerta y las llaves a la hora que marcaba el cucu.

Después del helado retomamos el tramo final hacia el hotel, el cual estaba a unos kilómetros del centro del pueblo, no había muchas opciones de alojamiento en este pueblo y este hotel tenia comentarios negativos en booking, decía que los dueños eran un poco hostiles. 

Nada mas llegar “Masken, masken” nos gritaron aterrorizados, como si fuéramos unos criminales o algo... la verdad es que en el único sitio donde había que llegar mascarilla era en el transporte publico, pero tampoco se veía una psicosis, simplemente como una señal de respeto y solidaridad. El tema es que el hotel estaba un poco desangelado, a partir de las 19.00 la cafetería cerraba y los dueños se iban. La única comida era la de un máquina dispensadora con pocas opciones y 2 cervezas. Menos mal que nos había sobrado algo del pic nic y cenamos ligeros. La habitación amplia y cómoda, eso si, pero la televisión no funcionaba, así que bueno las chiquis se acoplaron un rato en la habitación de los tocinos. Nosotros nos duchamos y a una hora decente a dormir!

Besos y abrazos, Laia, Mei , Tami & Dani.