Nos despertamos relax y quedamos en el lobby a las 8:30, desayunamos muy agusto diferente por familia nosotros noodles y luego volvimos a ir al hotel para lavarnos los dientes, después pedimos un didi para ir a los jutones y mientras esperábamos mami y yo fuimos al miniso a intentar regresar algo pero no pudimos.
cuando ya estábamos ahí estuvimos andando por callecitas y paramos a ir a una farmacia a por un producto para los piquetes porque Mei no aguantaba más y luego fuimos por una callecita muy alegre y llena de tienda donde paramos para una bebida y helado de chocolate (el último sabor que quedaba)y como no luego seguimos andando hasta llegar a el restaurante elegido para probar el pato pekín pero… había que hacer fila entonces esperamos y por fin nos pasamos a la mesa giratoria.


El restaurante muy nice, en el baño podías tomar los "cositos" que son como seda dental con sujeción de plástico y este sobrecito que tiene una monodosis de enjuague bucal :)
comimos hablamos un rato y nos fuimos al al metro para ir a la ciudad subterránea, compramos los tickets pasamos un control y estábamos en el tren que no sabíamos que metro coger así que cogimos el primero que vimos y luego cogimos otro y !llegamos¡... pero lo único que se veía era un centro comercial enorme donde entramos para bajar a la última planta y para nuestra sorpresa estaba el parking y entonces tuvimos que volver a subir donde por fin encontramos a un señor al lado de un cartel con un QR para comprar los tickets.
El entorno nos recuerda a Pipa y Kiko:
Una vez ya comprados bajamos una mini escalera mecánica donde nos llevaba a un piso más abajo con muchas decoraciones, paseamos por ahí y nos dieron un mapa donde teníamos que completar poniendo los sellos indicados en cada sitio.
Cuando terminamos salimos afuera y nuestros amigos estaban hablando con unas chicas que nos dieron pipas dulces y a ninguno nos gustaron pero teníamos que disimular y nos daban un montón, pero conseguimos irnos y poder tirar las pipas.
al salir pedimos un didi para ir al templo del cielo pero los tocinos cogieron un taxi y no pudieron venir por que… no se porque pero no pudieron venir, nosotros dimos un paseo y regresamos al hotel luego bajamos a cenar todos y cuando porfin pudimos sentarnos en un sitio los tocinos no podían pedir nose porque historias así que se subieron al hotel mientras nosotros cenábamos.
En nuestra opinión, no sabíamos que la ciudad subterranea era algo que se sentía "artificial", lamentamos haber hecho esta parada y perdernos de poder entrar al templo del cielo (llegamos cuando ya estaba cerrado y sólo pudimos ir al parque y verlo de lejos).
nos subimos y nos fuimos a dormir para el próximo gran día.
Nota al lector:
Este texto color negro ha sido redactado por Laia y no hemos querido corregir ni redacción ni ortografía (salvo por los nombres de los lugares) para conservarlos tal cual los hizo ella.