sábado, 20 de julio de 2019

Día 8 - Relax


Después del maratón de ayer, hoy de relax, descansar, lavar ropa, y sobre todo no programar nada, así que nos levantamos desayunamos y cuando nos dimos cuenta las 12.30 vamos a la piscina que cierra a las 13.00 y el soco se pone nervioso con nosotros que siempre llegamos en el último momento!



Justo antes de ir a la piscina, Mei, que tenía un incisivo bailando desde hace unos días, quería quitárselo, pero no se atrevía y no sabía cómo, así que le hicimos un lazo con seda dental para atarlo a la puerta y arrancárselo. En eso que le hicimos un nudo que no se salía, se fue a probar, ¡pisa el hilo con la pierna y zas! ¡Que se lo arranca sin querer! Misión cumplida. A preparar el plato para el ratoncito esta noche.




Después fuimos a comer, algo de carne por favor que la pizza y la pasta, que nos encanta a todos, nos sale ya por las orejas... no elegimos bien el sitio, ni modo, así es esto, pero después de comer con todo el calor apretando fuerte, nos fuimos a la cabaña, un poco de aire acondicionado, si, como ha cambiado el cuento este verano, pero que se agradece porque hace un calor por aquí...

El siguiente paso era ir a darse un chapuzón, al lago o a la piscina, pero las niñas como que no se entusiasmaban por nada, hasta que Tami insistió en la última oportunidad de alquilar un patín y darnos un baño alejados de la orilla, como el otro día, eso las prendió, y ¡allá que nos fuimos!


Mei quería pedalear y Laia quería bañarse, salimos, alcanzamos una boya y ala al agua! Mei tan decidida para unas cosas, hoy no se atrevía con el baño, tuve que forzarla un poco y no le gustó, lo siento princesa, a veces hace falta un pequeño empujón... al final le gustó, aunque no lo reconozca. Laia como si nada venga a bañarse y a bucear con sus gafas, lo contrario tan miedosa para unas cosas, pero para bañarse, vamos que no se lo piensa.


Después regresamos a la cabaña, rutinas y a dormir, un día tranquilo, pero con momentos graciosos como la sesión de cosquillas antes de ir al lago. ;-)
Laia, que tiene sus momentos sensibles, hoy se quejaba de porque le servimos la última, es decir, después de Mei, ahí chiquitina, no te preocupes por esas cosas cariño, yo también fui el pequeño.

¡Mañana a Verona!
Besos y abrazos, Laia, Mei, Tami&Dani

viernes, 19 de julio de 2019

Día 7 - Gardaland (Peschiera del Garda) - 10kms


La noche anterior viendo las atracciones que tiene el parque de Gardaland, decidimos hacerlo como actividad de todo el día. Lo habíamos dudado porque el taxista que nos llevó ayer al zoo nos decía que estaba muy bien ir por la tarde en que los tickets son más baratos, pero entras de 18:00 a 23:00.

Así que traaaaanquilamente nos despertamos, Dani se fue a dar su vuelta en bici a un pueblito que se llama Valeggio Sul Mincio, que está muy cerca de la ruta Peschiera - Mantova en la cual aún no sabemos si es la Eurovelo 6 o la 7 porque no se ponen de acuerdo en las señales :).






Trate de retener una horita a las niñas en la cama, sabíamos que sería un día largo y entre más descansaditas todo iría mejor... así que a las 9:00 nos amaneció... tan tranquilo todo que Dani regreso justo cuando íbamos a empezar a desayunar.

Nos alistamos, subimos a nuestros vehículos y ¡a Gardaland nos fuimos!... Se nos hizo corto el recorrido, en poquitito más de 5km estábamos en el parque... recorrido entre todo tipo de caminantes por los paseos... que, aunque de alguna forma hace el recorrido más lento, algo de diversión le da y como que se pasa más rápido :).




La primera zona que visitamos, ¡el mundo de Peppa pig! Con su casita donde había que encontrar fresas y pancakes para llevarlas al picnic al que iría con toda su familia, luego el tren del abuelo, los barquitos, los globos aerostáticos... todas atracciones muy cortas y sin colas ¡qué maravilla!!



Después un trenecito que recorre parte del parque para hacernos una idea. ¡Wow! Tiene una zona de toboganes pequeños con agua, ¡grrr! Ni idea que había que traer traje de baño, hubiera estado deli para este calorcito.

Bueno... pues así seguimos avanzando, muy contentos porque hay bastantes atracciones a las que Laia se puede subir y que aún a Mei le atraen. Hasta Dani y yo no nos salvamos de subirnos al carrusel :)



El parque tiene una mascota, hmmm no sé cómo se llama, pero es como un dragoncito... había una atracción en la que se supone te metías a su casa debajo de la tierra (nos bajaron con un graaan elevador) y no entendí muy bien porque, pero pasó de que nos daba la bienvenida a que de repente hablaba una voz como para dar miedo y nos metieron a unas bancas que era un simulador, muy bien logrado, ya que te hacían pensar que te giraban dentro de una sala, cuando lo que realmente hacían era balancear un poco los asientos donde estábamos y girar las paredes.... esto le dio un poquito de miedo a Laia... no me sorprende... :)


Seguimos avanzando... la idea era ir hacia otra zona donde se veían varias cosas para niños, y hacer una parada para comer por el camino... pero... ¡se nos atravesó el RAPTOR! ¡Yiha!!! Este no era apto para las chamacs, así que Dani y yo hicimos turnos... ¡yiiiiha! Esa sensación de que subes - subes - subes y de repente ¡abajooooooo!  ¡Me encantaaaaaaa!

Bueno... Dani y yo queríamos haber comido carne... y ¡encontramos un lugar que en el menú la tenía! peeero llegamos casi a las 16:00 y pos no, solo había pizza y lasaña... Wow, en este viaje ¡sobredosis de pizza!

Seguimos hacia la zona donde estaba el Kung fu panda... y que se nos atraviesa el SHAMAN, Mei y Dani se subieron primero mientras yo me quedé con Laia, la idea era que Mei repitiera conmigo... no quiso... así que me fui solapas... ¡ay! Ok, aquí es donde tengo una conclusión importante sobre este tipo de juegos: vértigo y velocidad ¡Bienvenidos!!! Pero ¡zarandeo y golpeteo no!!! Y eso tuvo el Shaman, golpeteo: no guta.




Bueno, pues seguimos... Laia descubrió otra atracción tipo carrusel, pero en plano con cada uno de los que podías montar diferentes... fue SU atracción, no sé cuántas veces se subió... mientras tanto, Dani y Mei se fueron al Kung fu panda... la idea era que yo fuera después, pero aprovechando que Dani había ido en avanzada y que me adelantó que también zarandeaba mucho, me rajé.


¡Ah! También subimos los 4 a una de un gusanito, mini montañita rusa que agarraba algo de velocidad... parecía que a Laia le había gustado, pero cuando le insistí en repetir mientras esperábamos a Mei y Dani que se fueron al Kung fu panda, me dijo que no, que sentía cosquillas en la panza y que no.… ajaaaj

Bueno, pues en algún momento llegamos al “Venga última y nos vamos a otra atracción” así que después de esa última nos fuimos a una en la que ibas entre momias y esfinges en un carrito y cada quien con su pistola... Laia disparaba por todos lados, pero supongo se divirtió... yo conseguí 300 y tantos puntos ¡y también me divertí! Jajajajaj




Bueno... pues más y más caminamos, hasta que llegamos a una zona un poco espacial, ahí nos subimos a una atracción en plan megamirador (Wow, increíble lo que debe costar construir cada una de estas cosas), este es cómo un gran cilindro chaparro que se levanta y da un giro de 360 grados con lo cual puedes ver muy bien tooooodos los alrededores, ¡que suerte! Momento puesta del sol. Me llamo mucho la atención como el sol echaba un rayo muy localizado sobre el lago.


Después otra de estas atracciones tipo montaña rusa con un trenecito en la que a Mei le tocó doblete, otra en la que era un poco como si fueras en unos rápidos (doblete pa Mei también) y la ultima de adrenalina y Splash en la que Mei y yo nos mojamos alguito y en la que Dani prefirió pasar... ¡a mí me encanto!!!



Parada para cenar algo rápidin: zumo, fruta y..... ¡rebanadas de Pizza!

Despedida en el mundo de Peppa pig... y a las 23:00 estábamos saliendo del parque... ¡bien exprimido!


Nos faltaron muy pocas atracciones por subir jejej... y haciendo un cálculo estuvimos andando algo así como 10km... ¡aja ja! Viendo que las niñas sí que pueden hacerlo, aquí van a cambiar las cosas Jajajja



Ya preparándonos para tomar nuestros vehículos le dice Laia a Mei: “Mei, ¿a que tengo mucho morro?” Jajajja ya que a Mei le tocaba pedalear de regreso al camping y a Laia ir “cómodamente” dormitando en su carruaje Jajajjajaja.

Tendría que preguntárselo a Mei, pero la verdad que yo disfrute mucho del regreso, los 3 ahí pedaleando, cuidando que Mei siempre fuera de sándwich... algo menos de gente por el camino... ¡pero tampoco mucho menos! ¡Había bastante vidilla nocturna!

Al camping y rápidamente ¡a dormir! ¡Que buen día!!!!!

¡Mañana relax!
Mei, Laia, Dani y Tami

jueves, 18 de julio de 2019

Día 6 - Parco Natura Viva


Hoy fuimos a un parque de animales, que no era un zoo, sino un parque con animales. En sus parcelas a gusto. Pequeña odisea para llegar, no es que me queje, sino anécdotas de por estas tierras... la recepcionista que no sabe, el bus que no viene, el taxista que no quiere llevarnos y al final, uno despistado que nos lleva y nos deja allí en medio de la nada y a saber cómo volvemos. 
  
Pero bueno, allí que llegamos y a disfrutarlo. Unos días antes Tami les preguntó a Mei y Laia que preferían: ¿animalitos o parque de atracciones? Mei que quiere ser veterinaria lo tenía claro, animalitos, y Laia que no es que sea muy lanzada, le tiraba más a los animalitos, así que las 2 dijeron que animalitos. El parque estaba rodeado de vegetación frondosa, el entorno era genial, una vez dentro ya nada te distraía del lugar, la selva, el bosque, todo estaba muy cuidado y natural. 
Nos recibieron unos Hipos y un Rino, ambos por ahí comiendo hierba tranquilamente...




Después pasamos a la acción con los chimpancés, menuda fiesta tenía, uno corría y daba golpes a una puerta de metal, todos se volvían medio locos y empezaban a correr gritando para todos lados y en cuanto 2 se chocaban, se armaba la pelea a puñetazo limpio, de repente llegaba otro y ponía orden y se calmaban. El cabo de unos segundos uno salía corriendo a golpear la puerta y vuelta a empezar... muy graciosa la situación.

Después estaba el rey de la selva, bueno realmente el rey de la sabana, pues el León no vive en la selva, sino en la sabana como bien me dijo Mei en el cuento de antes de dormir. No lo vimos bien porque estaba tirado medio dormido. Después pasamos a una especie de mono inquieto buscando a “Gotita” porque empezaba a caer una gota y este estaba como alarmado, también muy gracioso.


Varios animales después, llego el turno del Tigre, que me parece un animal espectacular, elegante, desafiante, tranquilo. Llegamos al mirador y no estaba, así que nos quedamos esperando a ver si había suerte ¡y la hubo! De repente salió a pasear por delante nuestra, sin hacernos mucho caso y se metió entre los bambúes, pero unos minutos después estaba al lado nuestro, lo más cerca posible analizándonos, vigilándonos, con esa mirada inmutable, fue espectacular, pena no haberle hecho una foto a ese momento, pero fue increíble verlo de frente así.



Después fuimos a ver el leopardo de la nieve, otro animal alucinante, lo que pasa es que estaba descansando y no lo vimos caminar, una pena... Había una sección de animales del pasado, los dinosaurios, estos Mei de los conocía casi todos y a Laia algunos ya le sonaban de su hermana de cuando fuimos a ver la exposición y de George, ¡el hermano de Pepa Pig claro!

Pasaban las horas y se empezaba a notar el cansancio, y es que este parque tiene unas cuestas... que vaya... así que todavía nos quedaban animales que ver, pero pisamos el acelerador porque notamos que los animales también están cansados por la tarde y con ganas de dormir... Aún nos quedaba la odisea de la vuelta, que la resolvimos llamando a un taxi directo al camping para quitarnos de líos, un pequeño descanso que había que pasar por el súper y pasar a las rutinas.

El cuento de antes de dormir fue: la visita de 2 princesas al mundo de los animales" donde repasamos todo lo que aprendimos hoy.
Buenas noches!

Besos y abrazos
Laia, Mei, Tami&Dani


miércoles, 17 de julio de 2019

Día 5 - Sirmione


Aaah! Relajadamente, nos despertamos... Dani se preparó y se fue a dar una vuelta en bici hacia Sirmione para explorar la ruta y ver que tan apta era para ir en bicis plan familiar...

Mientras tanto, las niñas y yo nos encargamos de lavadora-secadora, tirar basura... ¡ah! Tirar basura, aquí va una pequeña clase de clasificación de la basura en Italia:

Umido - esto es lo orgánico todo lo que sea compostable, para tirar esto NO SE PUEDEN UTILIZAR BOLSAS DE PLÁSTICO, puedes tirarlo directamente sin bolsa o utilizar unas bolsas a base de maíz o papa

Secco - La basura que no es orgánica ni reciclable, como por ejemplo la tapita del yogurt, pañales... lo que no sabes cómo clasificar :)

Plastica, Lattine e Metalli - envases y envoltorios de plástico, latas y metal

Carta - papel y cartón

Vetro - vidrio

Al final es una división más que como lo hacemos en Madrid, pero que veo que sí que tiene mucho sentido el separar lo verdaderamente orgánico de la basura que no sabes en que clasificación cae...

Después de eso, llego Dani, nos fuimos a la cafetería a echar algo y luego a la pisci... hoy si que hacía calorcito desde bien tempranito... fue muy rápido porque a las 13:00 cerraban, así que después de eso nos fuimos a comer a un restaurante-pizzería cerca del camp ¡muy recomendable! “Forte cappuccini”. Pizza para las chamacs, para variar :), y ensalada y risotto para Dani y pa mi. Todo con una vista al lago en alto, día soleado, los pájaros volando... jajaj ¡muy bonito!


De ahí, recorrido hacia el centro del pueblo donde una vez más Mei y Laia alimentaron a los patos del lago con los palitos de pan que se trajeron del restaurante.. ¡ups! Al final del paseo vimos un letrero que dice que no hay que alimentarlos, ya no lo volvemos a hacer... lo bueno es que, gracias a ser ignorantes de esa regla, vimos unas buenas carreras entre patos por algún palito ¡que rápido se mueven si quieren!


Autobús a Sirmione, sí así es, la ruta no fue muy apta para bicis en plan familiar :(... y de ahí otro autobús al centro histórico. Sirmione es un pueblito que también da al lago, pero que es muy peculiar porque es como si fuese una entrada... como si fuese una isla con un extremo pegado a la península, entonces está casi de todos lados rodeado por el lago. 




Tiene un castillo de hace 700 años, y las ruinas más grandes de la zona Norte de Italia construidas por los romanos hace 2000 años, eran unas aguas termales... ¡estos romanos sabían lo que es bueno!


Para hacer este recorrido teníamos la opción de ir y regresar en autobús (10€ x 2 contando ida y vuelta), o la de tomar un taxi por el lago que nos llevaba hacia allá, daba una vuelta por fuera de Sirmione y regresaba (80€), así que decidimos optar por la opción autobús, porque eso de ir y no podernos bajar para caminar por el pueblito y encima pagar 4 veces más, pues como que no... ¡Decidimos bien! Porque además ahí mismo antes del entrar al casco histórico hay unas lanchitas que te dan la vuelta a Sirmione, nos salió por 25€... así que ¡Genial! Porque después de eso caminamos por dentro, encontramos unas chanclas pa las chamacs (a Mei ya le urgía renovarlas), heladito, callejeamos ¡súper súper súper recomendable! Y de vuelta a tomar nuestro autobús.







De regreso al camping mientras caminábamos de la parada del bus hacia nuestra maceta, a Laia se le ocurrió la puntada de que habláramos en italiano entre nosotras... ¡ay! Para haberla grabado.

Y después de este súper día, preguntamos a las chamacs que es el que más les había gustado... jajaja ¡caray! A veces nos complicamos demasiado en nuestras vacaciones... su respuesta fue: La pisci, dar de comer a los patos, las chanclas y el helado de unicornio.

Jajajaj y si me pregunto a mi... hmmm creo que lo que más me gusta es todo lo que estamos disfrutando juntos rodeados de un entorno muy bonito. Pero Sirmione ¡de 10!

¡A dormir que mañana nos vamos al zoo!

Mei, Laia, Dani y Tami